Ana Moreno
Responsable del equipo digital en Nationale-Nederlanden España. Con 8 años de experiencia en la compañía, lidero la estrategia de activos digitales para mejorar la experiencia de nuestros usuarios y facilitar su toma de decisiones financieras.
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Un SIALP, o Seguro Individual de Ahorro a Largo Plazo, es un seguro de vida-ahorro pensado para quien quiere proteger su dinero asumiendo poco riesgo. Según la normativa vigente, permite realizar aportaciones de hasta 5.000 euros al año y, si se mantiene un mínimo de cinco años, los rendimientos generados quedan exentos de tributación en el IRPF. Es un producto que puede encajar bien en perfiles conservadores, asumiendo con un nivel de riesgo bajo – aunque no exento – como familias que ahorran para sus hijos y personas que buscan complementar su jubilación sin sobresaltos.
Un SIALP (Seguro Individual de Ahorro a Largo Plazo) es un seguro de vida-ahorro que permite aportar hasta 5.000 euros por cliente y año natural, con una garantía mínima al vencimiento del 85% de las primas aportadas. Si se mantienen las inversiones durante al menos cinco años y se cumplen los requisitos legales aplicables, los rendimientos generados están exentos de tributación en el IRPF. La rentabilidad varía según el producto contratado, el nivel de garantía ofrecido y las condiciones establecidas por la entidad aseguradora.
Al buscar una solución para ahorrar a largo plazo, es habitual comparar un SIALP con un plan de pensiones. Ambos productos permiten construir un capital para el futuro, pero presentan diferencias en su fiscalidad, liquidez, límites de aportación, nivel de riesgo y condiciones de rescate.
Las pensiones contributivas suben un 2,7% en 2026, calculado sobre la inflación media de diciembre de 2024 a noviembre de 2025. Las pensiones mínimas en hogares unipersonales aumentan un 7,07%, y las no contributivas, el Ingreso Mínimo Vital y las prestaciones con cónyuge a cargo se revalorizan un 11,4%. En total, unos 9,4 millones de personas se benefician de esta subida.
Si te divorcias, tu pensión pública de jubilación normalmente no se reparte, porque es un derecho personal ligado a tus propias cotizaciones. Sin embargo, la pensión compensatoria, el plan de pensiones privado y la pensión de viudedad sí pueden verse afectados según el régimen económico del matrimonio.
El interés compuesto es el mecanismo por el que los intereses que genera tu ahorro se suman al capital inicial y, a partir de ese momento, generan a su vez nuevos intereses sobre esa base ya más grande. Aplicado al ahorro para la jubilación, este efecto acumulativo convierte pequeñas aportaciones periódicas en un capital mucho mayor cuanto más tiempo permanezcan invertidas.
Las lagunas de cotización son los periodos de la vida laboral en los que, por una u otra razón, no se realizan aportaciones a la Seguridad Social. Si estos periodos se encuentran en el intervalo utilizado para calcular la pensión, pueden reducir la base reguladora, y en consecuencia, disminuir la cuantía final de la prestación.
No, la mayoría de los mitos sobre los planes de pensiones no resisten un análisis riguroso: el dinero no queda bloqueado hasta la jubilación, las comisiones tienen límites legales y no hace falta un sueldo elevado para empezar a ahorrar.
Los denominados planes de pensiones de ciclo de vida o de fecha objetivo son planes de pensiones cuya política de inversión adapta progresivamente la exposición al riesgo en función del horizonte temporal hasta la jubilación del partícipe. Su principal atractivo es la comodidad: la gestora del fondo se encarga de adecuar la cartera a lo largo de la vida laboral hasta la jubilación.