La retribución flexible te permite destinar, dentro de los límites legales (hasta un 30% de tu salario bruto anual), parte de la remuneración a productos y servicios con ventajas fiscales —como seguro médico, transporte o guardería— reduciendo tu base imponible del IRPF y aumentando tu salario neto sin que tu empresa tenga que pagarte más.
¿Cuándo puede ayudarte un seguro de hogar si vives de alquiler? Vivir de alquiler no significa vivir sin riesgos. Aunque no seas el propietario de las paredes que te rodean, sigues siendo responsable de lo que ocurre dentro de ellas: un descuido con el agua, un robo, un incidente con un vecino o una avería urgente a medianoche pueden convertirse en un problema económico serio si no cuentas con la protección adecuada. Muchos inquilinos asumen que el seguro del casero les cubre. La realidad es que esa póliza protege el inmueble, no tus pertenencias ni tu responsabilidad frente a terceros. Por eso, un seguro de hogar propio cobra sentido en situaciones muy concretas del día a día, no solo ante grandes catástrofes. ¿En qué momentos reales puede marcar la diferencia un seguro de hogar cuando eres inquilino? A continuación repasamos cinco situaciones habituales que responden exactamente a esa pregunta.
