Me voy a comprar una casa, ¿qué impuestos tengo que pagar?

​La compra de una vivienda supone un conjunto de costes y dedicación, además del propio precio a pagar por ella. Entre otras cantidades, deberemos abonar los impuestos correspondientes

El impuesto de actos jurídicos documentados

Se trata de un impuesto que se paga por la firma de las escrituras y cuya regulación está parcialmente cedida a las comunidades autónomas. Por lo tanto, las cantidades que hay que satisfacer pueden diferir de un lugar a otro. En todo caso, invariablemente se paga un porcentaje del valor de la operación que reflejan más un fijo por el papel timbrado en el que se documentan. 

En el caso de que pidamos una hipoteca, deberemos tener en cuenta que habrá eque pagar también una cantidad por su escritura. En este caso, el valor a considerar no es el de la compraventa, ni tan siquiera el valor de la cantidad prestada, sino del inmueble que garantiza la operación. 

Recordemos que no es necesario que el inmueble que garantiza la operación sea el que hemos comprado. Así, por ejemplo, podemos garantizar la adquisición de la segunda vivienda hipotecando la primera. Lo mismo sucede cuando alguien (padres, abuelos, hermanos, etc.) ofrece en garantía su vivienda para facilitar el acceso a un préstamo por parte de otra persona.

IVA

Es el principal impuesto que se paga en el caso de adquisición de vivienda nueva. En general, se paga un 10%. No obstante, el tipo es del 4% para aquellas calificadas administrativamente como de protección oficial de régimen especial o de promoción pública, cuando las entregas se efectúen por sus promotores, incluidos los garajes (con un máximo de dos) y anexos situados en el mismo edificio que se transmitan conjuntamente.

Impuesto sobre transmisiones patrimoniales

Si compramos una vivienda de segunda mano, normalmente, pagamos este impuesto en lugar del IVA. Como en el caso de la modalidad de actos jurídicos documentados, su regulación puede variar en función de la comunidad autónoma.

Por lo general, los tipos que habrá que pagar no suelen diferir demasiado de los que se abonan en las viviendas nuevas por el IVA. No obstante, sí puede haber algunas diferencias. Por ejemplo, algunas comunidades cobran un impuesto más elevado cuando la vivienda es más cara. También es frecuente que determinados colectivos, en razón de sus dificultades de acceso a una casa, disfruten de tipos más reducidos.​