¿Cómo prepararse para la jubilación? 7 acciones para cuidar tus finanzas

Prepararse para la jubilación no es sólo cuestión de cumplir años, sino de tener un plan claro para que el futuro no te pille desprevenido. En España, la pensión pública es el punto de partida, pero todos sabemos que puede quedarse corta si queremos mantener nuestro estilo de vida. Por eso, anticiparse es clave: cuanto antes empieces a pensar en ahorro, inversión y control del gasto, más tranquilidad tendrás cuando llegue el momento.

Además, la jubilación no es solo números: es una etapa para disfrutar, pero también para organizarse bien. Con cambios en la esperanza de vida, ajustes en el sistema público y nuevas opciones privadas, conviene tener una estrategia que combine seguridad y flexibilidad. Aquí te contamos 7 acciones imprescindibles para cuidar tus finanzas y llegar a esa etapa con la tranquilidad que mereces.

 

 

1. Estimar la pensión pública correspondiente

El primer paso para planificar tu jubilación es saber cuánto cobrarás de pensión pública. Para ello, la herramienta oficial del simulador de la Seguridad Social es tu mejor aliada: solo necesitas introducir tus años cotizados y las bases de cotización para obtener una estimación personalizada.

Según datos del la moncloa, la pensión media en España ronda los 1.510€ mensuales, aunque esta cifra varía mucho según tu historial laboral, el tipo de trabajo y los periodos cotizados. Ten en cuenta que si has tenido lagunas de cotización o bases bajas, la pensión será menor.

¿Por qué es importante conocer esta cifra? Porque te permitirá calcular cuánto necesitas complementar con ahorro privado o planes de pensiones para mantener tu nivel de vida. Además, recuerda que la pensión pública está sujeta a topes máximos y mínimos fijados por ley, publicados en el BOE, y que se actualizan cada año.

Consejo práctico: haz la simulación cuanto antes y revisa periódicamente tus datos en la Seguridad Social para evitar sorpresas y ajustar tu estrategia financiera.

Calcula tu pensión pública con nuestra Calculadora de Pensiones.

 

2. Analizar las modalidades de jubilación y su impacto

¿Sabías que en España no existe una única forma de jubilarse? Antes de tomar decisiones, conviene conocer las modalidades de jubilación y cómo afectan a tu pensión pública. Aquí van las principales:

 

  • Jubilación ordinaria: Es la más común. Se accede a la edad legal (67 años o 65 si tienes suficientes años cotizados). No hay penalización ni bonificación: cobras lo que te corresponde según tus bases de cotización y años cotizados.
  • Jubilación anticipada: Si decides retirarte antes, prepárate para una reducción en la pensión. Los coeficientes reductores publicados en el BOE pueden implicar recortes superiores al 20 %, dependiendo de cuánto adelantes la jubilación y tu historial laboral.
  • Jubilación parcial: Combina trabajo y pensión. Reduces tu jornada y cobras una parte proporcional de la pensión. Es útil si quieres seguir activo y mantener ingresos, pero la pensión completa llegará más tarde.
  • Jubilación demorada: Si retrasas tu retiro más allá de la edad legal, recibirás bonificaciones. El incremento puede ser un porcentaje extra por cada año adicional o incluso un pago único. Ideal si buscas mejorar tu pensión y puedes seguir trabajando.
  • Jubilación activa: Permite compatibilizar el 100 % de la pensión con una actividad laboral, cumpliendo ciertos requisitos. Es una opción interesante para quienes quieren seguir generando ingresos sin renunciar a la pensión.
  • Prejubilación: No es una modalidad oficial de la Seguridad Social, sino acuerdos privados entre empresa y trabajador. Normalmente implica dejar de trabajar antes de la edad legal, con compensaciones pactadas y cotizaciones hasta la jubilación ordinaria.

 

Consejo clave: Cada modalidad tiene implicaciones económicas y personales. Antes de decidir, revisa las tablas oficiales en el BOE y utiliza el simulador de la Seguridad Social para calcular el impacto real en tu pensión.

 


3. Diseñar un plan financiero del ahorro

No basta con ahorrar “lo que sobre” a final de mes. Si quieres llegar a la jubilación con tranquilidad, necesitas un plan financiero con objetivos claros: cuánto ahorrar, durante cuánto tiempo y dónde invertirlo.

Una regla sencilla y efectiva es destinar al menos el 10 % de tus ingresos al ahorro para la jubilación. Si empiezas pronto, el interés compuesto jugará a tu favor y te permitirá acumular más capital sin grandes esfuerzos.

¿Qué productos puedes usar?

  • Planes de pensiones: Tienen ventajas fiscales, pero ojo con las comisiones y las condiciones de rescate.
  • SIALP (Seguro Individual de Ahorro a Largo Plazo): Ideal para quienes buscan rentabilidad con beneficios fiscales y aportaciones seguras. Recuerda que tiene límites de aportación y exige mantener el dinero durante al menos 5 años para aprovechar la exención fiscal.
  • Cuentas remuneradas: Perfectas para mantener liquidez con cierta rentabilidad, aunque suelen ofrecer tipos bajos.
  • Fondos indexados y ETFs: Cada vez más populares por sus bajas comisiones y diversificación global, ideales para horizontes largos.

Antes de elegir, revisa siempre la fiscalidad en España, ya que puede marcar la diferencia en tu rentabilidad neta. Y no olvides ajustar tu plan según tu perfil de riesgo y horizonte temporal: cuanto más tiempo tengas por delante, más margen para asumir riesgo y obtener mayor rentabilidad.

 

4. Revisar el presupuesto y eliminar gastos prescindibles

Antes de pensar en ahorrar más, toca hacer una radiografía completa de tus gastos. ¿Cuántos son realmente necesarios y cuántos son puro capricho?

Empieza por clasificar tus gastos:

  • Fijos: alquiler, hipoteca, suministros, seguros.
  • Variables: alimentación, transporte, ocio.
  • Prescindibles: suscripciones que no usas, compras impulsivas, gastos “fantasma” como comisiones bancarias.

Reducir estos últimos puede liberar una cantidad sorprendente para tu ahorro para la jubilación. Un truco muy práctico es aplicar la regla del 50/30/20:

  • 50 % para necesidades básicas.
  • 30 % para ocio y caprichos.
  • 20 % para ahorro e inversión.

¿Quieres ir un paso más allá? Digitaliza tu presupuesto con apps como Fintonic o MoneyWiz para tener control en tiempo real y recibir alertas cuando te pases en alguna categoría.

 

5. Planificar el estilo de vida en la jubilación

¿Quieres viajar, mantener tu casa o mudarte a una zona más tranquila? Tu estilo de vida será el factor clave para calcular cuánto necesitas ahorrar.

Según el INE, el gasto medio por hogar en España supera los 30.000 € anuales, aunque en la jubilación suele reducirse porque desaparecen algunos costes (como transporte laboral o hipoteca, si ya está pagada). Pero ojo: si sueñas con recorrer el mundo o mantener un nivel de ocio alto, tu presupuesto puede incluso aumentar.

 

El primer paso es definir tus prioridades y convertirlas en números concretos:

 

  • Haz una lista de prioridades: viajes, vivienda, salud, ocio.
  • Estima el coste anual de cada partida y compáralo con tus ingresos previstos (pensión pública + ahorro privado).
  • Ajusta tu plan financiero para cubrir esos objetivos sin comprometer tu tranquilidad.

 

6. Definir la estrategia de inversión y protección del ahorro tras la jubilación

No todo es ahorrar: también hay que invertir con cabeza. Una vez jubilado, tu prioridad será proteger el capital y mantenerlo creciendo sin asumir riesgos excesivos. Para ello, diversifica entre productos seguros como renta fija, fondos conservadores y opciones garantizadas que te den estabilidad.

Y no olvides un enemigo silencioso: la inflación. Si dejas todo en la cuenta corriente, tu dinero perderá valor con el tiempo. Por eso, combina liquidez para gastos inmediatos con inversiones que preserven poder adquisitivo.

 

7. Planificar el calendario de rescate de los ahorros

Cuando llegue la jubilación, ¿cómo rescatarás tus ahorros sin que Hacienda se lleve más de lo necesario? La clave está en diseñar un calendario de rescate inteligente que combine liquidez y optimización fiscal.

Por qué hacerlo:

  • Los planes de pensiones tributan como rendimiento del trabajo, lo que significa que si retiras todo de golpe, tu base imponible se dispara y pagarás más IRPF.
  • Otros productos, como seguros o fondos, tienen reglas distintas, y conviene conocerlas para evitar sorpresas.

Cómo planificarlo:

  • Escalona los rescates en varios años para mantenerte en tramos bajos del IRPF.
  • Combina productos: alterna retiradas de planes de pensiones con otros instrumentos (SIALP, fondos, cuentas) para equilibrar liquidez y fiscalidad.

Consulta las normas actualizadas en el BOE y la Agencia Tributaria, porque cada año cambian límites y beneficios.