Gastos deducibles al alquilar tu casa para vacaciones

​Cualquier momento del año es bueno para alquilar nuestra vivienda para vacaciones en las zonas turísticas, y no solo en verano. Ya sea por meses, semanas o días, el alquiler vacacional es una buena oportunidad de rentabilizar una vivienda, pero, por supuesto, siempre dentro de la legalidad.

El auge de este tipo de alquileres y los problemas que su proliferación está teniendo en zonas determinadas de costa y especialmente de centros de ciudades está haciendo que determinadas Comunidades Autónomas y ayuntamientos hayan comenzado a investigarlo y regularlo, que son las que controlan los permisos para esta actividad. Pero esta no es la única obligación, por supuesto, como todo alquiler, hay que declarar todos los ingresos en el IRPF.

Gastos del alquiler vacacional

El punto fundamental es determinar qué cantidad tenemos que reflejar a la hora de hacer la declaración. Sobre los pagos que recibimos por el alquiler, se pueden y deben restar todos los gastos que se incurra por esta razón. Y mientras en el caso de un alquiler a largo plazo es una tarea sencilla, en el alquiler por días no lo es tanto, al menos teniendo en cuenta parte de estos gastos.

Existen algunos que sí podemos considerar al 100%. Por ejemplo, los costes directamente relacionados para conseguir el alquiler vacacional, como la comisión del intermediario (generalmente una página web), en la que hemos anunciado nuestra vivienda. Otro caso especial son las reparaciones producidas por daños en el periodo de alquiler, que se podrán imputar en su totalidad si están debidamente justificados.

Suministros

Hay otros gastos que no se pueden imputar de forma total en la mayoría de las ocasiones, sino que se deben reflejar de forma proporcional, como los suministros de la vivienda. Estos son luz y/o gas, agua y en muchos casos, la legislación de las Comunidades Autónomas también obliga a que tenga acceso a Internet por WiFi. El problema tenemos es que los días de alquiler casi siempre no coincidirá con el periodo de facturación de estos servicios y , además, en muchas ocasiones tienen también conceptos fijos. Aun así, la manera de imputar estos gastos debe ser proporcional en relación al número de días o semanas durante los cuales se ha alquilado la vivienda. Por ejemplo, si tenemos una factura bimensual de teléfono, luz y agua y ha estado 2 semanas en ese periodo, dividirlo entre 4.

Resto de gastos

En el resto de gastos anuales, como Impuestos (IBI, tasa de basuras, de carruaje), o la prima del seguro del hogar, debemos actuar de la misma forma e imputarlos de manera proporcional, de manera que nos podamos deducir estos gastos. 

Cómo conviene declarar el alquiler vacacional

De cara a realizar la declaración de la renta, conviene considerar cada alquiler como una renta distinta, y no por su totalidad. Así, además de saber el rendimiento real por cada uno de los alquileres, podrás justificar (con cada factura de gasto), la ganancia incurrida. Por último, no hay que olvidar la titularidad. Si esta es compartida entre dos o más propietarios habrá que repartir en el mismo porcentaje los ingresos obtenidos.